martes, 6 de mayo de 2008
lunes, 5 de mayo de 2008
José Antonio Durand Alcántara: UN DULCE OLOR A MUERTE.

Estimado amigo Flavio:
Tu labor de promotor de lectura, basado ahora en una novela llevada a la pantalla, me ha traído a la memoria mi nota sobre dicho filme que aquí transcribo. Recibe un afectuoso saludo el cual ruego extender a tu apreciable familia.
.
EL ESTABLECIMIENTO DE LA VERDAD EN UN DULCE OLOR A MUERTE
La película Un dulce olor a muerte constituye un muy buen ejemplo de la forma como se produce la verdad por consenso; construcción con base en acuerdos de voluntades y al margen de lo cierto.
Michel Foucault, en su soberbio e indispensable ensayo “La casa de la locura”, señala que la verdad se convoca por medio de rituales, se le atrae según estrategias, para quedar sometida al juego azaroso de las dominaciones como entidad política, donde lo cierto, el hecho veraz, no importa pues casi nunca tendrá cabida en un discurso dispuesto para el dominio.
En el filme citado se aprecian con claridad varios momentos del proceso constitutivo de verdades basado en consensos carentes de pruebas empíricas que les den certidumbre, y que irremediablemente se imponen entre la gente como realidades objetivas, y de los cuales habré de referirme a dos de ellos que aparecen como entidades de certeza de una comunidad proclive a la ocultación, al simulacro y al engaño como fórmula inequívoca de convivencia y supervivencia de la clase media y media alta en un ilusorio ámbito rural mexicano. Escenario por demás propicio para establecer la forma fallida como se resuelve en la apariencia una pesquisa policíaca.
El contexto en el que se desenvuelve la trama moralizante de la cinta es un feudo donde la corrupción es el signo elocuente de una complicidad ampliamente compartida.
Resulta pues que una relativamente inofensiva confusión que da lugar, a su vez, a una aparentemente irrelevante mentira termina por convertirse en verdad, desprovista de lo que llamaría Frege referente veritativo, como resulta ser el inexistente noviazgo que sin escrúpulos Ramón (Diego Luna) admite haber sostenido con la mujer asesinada, pudiendo suponerse que el protagonista asume tal papel otorgando calidad de cierto a la impostura de ser el novio por el status que de ello deriva: prestigio ante su grupo de pares y en general ante la comunidad dada la inobjetable belleza de la joven muerta.
El segundo momento de supuesta verdad, vale decir de mentira validada como verdad, es la presunta culpabilidad asignada al errabundo Gitano, a ese personaje cuyo solo sobrenombre alude ya a extranjería, a nulas raíces, a ausencia de compromisos, que se yerguen como antítesis de los valores sustentados en el feudo de Carrasco.
Por otra parte, no parece ser casual que el nombre del representante de la justicia sea Justino: anciano de marcha claudicante en metáfora alusiva de la cojera de una justicia que tropieza con usos y costumbres de la comunidad, igualmente corrupta, quien le asignó a Justino la tarea de convertir en culpables a inocentes exonerando al verdadero asesino, como muestra elocuente de la decrepitud con que camina esa justicia de bastón.
La novia ficticia de Ramón, ante el deseo de hacer del conocimiento público la clandestina relación que sostiene con un hombre casado, sufre la muerte a manos de su verdadero amante, el cual prefiere matarla antes de que se descubra la infidelidad de un esposo para quien las apariencias y las simulaciones son indispensables en ese frágil ordenamiento del mundo con que vive o sobrevive Carrasco.
Finalmente, considero que Un dulce olor a muerte es una excelente película (realizada por Gabriel Retes en 1999) que mueve de manera inteligente al espectador, hacia un cúmulo de interrogaciones sobre sus propios valores y principios.
José Antonio Durand
Víctor Méndez: DOS CANCIONES.

sábado, 3 de mayo de 2008
TURISTEANDO: Cascadas y pozas de Los Tuxtlas.

La región de Los Tuxtlas, que siguiendo el contorno de la costa ocupa una extensión aproximadamente de 90 Km. de largo por 50 Km. de ancho, está casi totalmente cubierta por depósitos piroclásticos y derrames de lava, en la cual aparecen esporádicamente ventanas de sedimentos marinos del Terciario ( Ríos MacBeth, 1952). La localización geográfica aproximada de la Sierra de Los Tuxtlas está entre los 18° 10´ y 18° 45´ de latitud norte y los 94° 42´ y 95° 27´ de longitud oeste.
- La región de Los Tuxtlas posee exhuberantes parajes naturales: cascadas y pozas como las arriba presentadas emergen del corazón mismo de la sierra. La magnificencia del bosque de clima cálido-húmedo ofrece oportunidades para el senderismo o el nado en arrollos y pozas vírgenes.
En los siguientes videos les ofrecemos breves imágenes de algunos paradisíacos lugares:
*Disfrutando el camino: http://mx.youtube.com/watch?v=s99saK-TkoQ
*Poza reina: http://mx.youtube.com/watch?v=NFHIkEC6rTI
*Velo de novia:http://mx.youtube.com/watch?v=ulBBcqQNt30
viernes, 2 de mayo de 2008
RAÚL GIADÁNS MALAGÓN: Gracias.
Hoy tu mirada amable
tu fresca sonrisa
y tu bella figura
iluminan mi día.
Tú y tus delgadas cejas
y tus ojos
-luna nueva-
y tu pelo
-virgen selva-
alivian mi aburrimiento.
Hoy eres el perfecto pretexto
y gracias a ti… soy feliz.
jueves, 1 de mayo de 2008
Juan Rodríguez Clara, Ver., pueblo vecino.

Las tierras del municipio pertenecían a principios del siglo XIX a la hacienda de Juan Bautista Nopalapan.
En 1918 el poblado llamado El Burro del municipio de San Juan Evangelista, se denomina Nopalapan de Zaragoza.
Por decreto de 3 de julio de 1925 la congregación de Nopalapan de Zaragoza recibe la denominación de Juan Rodríguez Clara, en honor del mártir del agrarismo, sacrificado en este lugar.
La Ley de 22 de diciembre de 1960 crea el municipio Juan Rodríguez Clara, con congregaciones del municipio de San Juan Evangelista.
-
Juan Rodríguez Clara, campesino. Luchó contra Victoriano Huerta a la muerte de Madero. ( –1923) Norberto Martínez Moreno, notable pintor.
miércoles, 30 de abril de 2008
KERMES ESTI 80: IMÁGENES

Se hizo entrega de los artículos
de la actividad anterior.

El registro civil estuvo muy concurrido: bodas y divorcios al por mayor.

La camaradería es visible.

Los finalistas de la competición de "los gallitos"se dan una tregua antes del momento final.










































